Una película en la que salgan gatos: “Léolo” (1992), Jean-Claude Lauzon

En primer lugar, debemos aclarar que en la película no salen “gatos” en plural, de hecho por lo que nosotros recordamos sólo figura uno. Eso sí, lo recordamos muy pero que muy bien, ya que la escena en la que aparece el pobre animal es tan impactante que nos parece más que suficiente para que “Léolo” pueda entrar en esta categoría. 

En la escena, un grupo de chavales, entre los que se encuentra nuestro protagonista, Léolo Lozone, atan a un gato y animan a uno de los presentes a que lo viole. Los maullidos de espanto del animal se funden con los vítores de los chavales, mientras escuchamos de fondo el “You can’t always get what you want” de The Rolling Stones y la voz del narrador, que afirma categórica:

“Descubrí lo que era follar entre la ignorancia y el horror. En lo más profundo de nuestros seres sabíamos que el dinero no era más que un pretexto y que lo haríamos de todas formas”.

Además de impactante, hay que decir que esta escena es una de las que mejor resume el estilo y tono de la película. Así de espeluznante nos pareció “Léolo”, una nueva adquisición para “la semana de los niños siniestros”.

leolo3

Leyendo por ahí resulta que mucha gente es capaz de apreciar significados escondidos y mensajes poéticos en la película, la cual se interpreta como una especie de fábula social, de imaginativo cuento sobre la infancia propulsado a través de herramientas narrativas oníricas y surrealistas. Por desgracia, nosotros no fuimos capaces de sacarle tanta “chicha” a “Léolo” y la película nos resultó, para nuestro gusto, excesivamente fantasiosa y caótica.

En parte, nos recordó a “El tambor de hojalata”, que habíamos visto recientemente, pero mucho más irreverente y macabra. Puede ser que esa impronta que hay en nosotros de escasa tolerancia hacia películas protagonizadas por “niños raros” nos haga desconfiar un poco, impidiéndonos conectar con la historia de “Léolo”. A pesar de que la estructura general logra un equilibrio sólido entre momentos divertidos y curiosos y momentos espeluznantes e incómodos, hay algo en el argumento de “Léolo” que no termina de convencernos.

LEOLO_

Por una parte, no hay una historia por debajo como por ejemplo había en “El tambor de hojalata” o “Cría cuervos”, con un trasfondo histórico o social al que podamos referenciar toda la locura imaginativa que desborda el protagonista. Y por otra parte no parece que nos estén queriendo contar algo realmente importante, más allá de las escabrosas anécdotas de este niño de supuesto origen italiano y su extraña vida familiar. Porque en efecto, el niño tiene una imaginación desbordante y unas ideas cuanto menos increíbles, pero en general parece que la película no avanza hacia ninguna dirección concreta. Además, el único punto de vista válido de la historia parece ser el de Léolo, haciéndonos ver al resto del elenco como si fueran monigotes, como personajes de cartón recortados cuidadosamente para adornar la escena general.

De todas formas resulta interesante verla, aunque sea para asistir a momentos verdaderamente imaginativos, de esos que no se encuentran en cualquier película.

Anuncios

Un comentario sobre “Una película en la que salgan gatos: “Léolo” (1992), Jean-Claude Lauzon

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s